Bundt cake, bizcocho... Básicamente es lo mismo, parece que lo que lo único que lo diferencia es el molde, llamado bundt, cuya característica es tener forma de corona y una especie de tubo central por donde puede circular el aire durante la cocción.
La receta la he cogido del impresionante blog de La cocina de Frabisa. El resultado ha sido buenísimo.
Ingredientes:
350g de azúcar
4 huevos grandes xl
200 g de mantequilla a temperatura ambiente
250 ml de buttermilk casero
Ralladura de 1 limón grande
20 gr. de levadura o impulsor para repostería (más o menos un sobre y medio) tipo ROYAL
350 gr. de harina de repostería
Pizca de sal
Precalentamos el horno a 185º
Modo de hacerlo:
Ponemos en nuestro robot de cocina (yo usé la Thermomix) la mantequilla y batimos hasta que tenga textura cremosa y vamos añadiendo el azúcar poco a poco hasta su totalidad, dejamos la máquina batiendo despacio durante unos cinco minutos.
Con la máquina en funcionamiento vamos incorporando los huevos uno a uno (no agregaremos el siguiente hasta que el anterior esté perfectamente asimilado a la masa). Incorporamos la ralladura de limón.
Tamizamos la harina con la sal y con el impulsor y vamos incorporándola a la masa (con la máquina en marcha) de forma alterna con el buttermilk, hasta haber incorporado ambos ingredientes en su totalidad.
Volcamos la mezcla en un molde pintado con mantequilla e introducimos en el horno.
Dejamos 10 minutos a la temperatura indicada de 185º y bajamos a 180º durante cuarenta minutos más.
Pinchamos con una brocheta si sale limpia estará listo, sino es así, dejaremos unos minutos más. Dejamos enfriar el bizcocho en el molde durante diez minutos para posteriormente pasarlo a un rejilla donde terminará de enfriar.
Se puede adornar de diferentes maneras. En este caso lo he cubierto con una glasa que he hecho con el zumo de un limón y le he ido añadiendo azúcar glass y revolviendo hasta conseguir una densidad similar a la de la nata líquida pero un poquito más espesa. Luego, con una cuchara, ir añadiendo al bizcocho.




